Lizzie Velasquez: un ejemplo a imitar
La semana pasada comenzó a viralizarse una charla TedX. Esto quizás no es noticia ya que todos conocemos de la gran difusión y reflexivo mensaje que las charlas suelen tener en dicho espacio. Pero esta charla en particular captó la atención de los espectadores (o usuarios) por su profundo mensaje, contado desde la experiencia de
La semana pasada comenzó a viralizarse una charla TedX. Esto quizás no es noticia ya que todos conocemos de la gran difusión y reflexivo mensaje que las charlas suelen tener en dicho espacio. Pero esta charla en particular captó la atención de los espectadores (o usuarios) por su profundo mensaje, contado desde la experiencia de su protagonista.
Lizzie Velasquez es un ejemplo del sufrimiento que muchas de las máquinas del hiperconsumo capitalista generan en quienes no cumplen con aquellos estándares creados artificialmente como “ideales”. En este caso, sobre uno de los temas más polémicos que tiene a la mujer como principal víctima: la belleza. Pero no la belleza como lo que debiera ser en toda la concepción de una persona, sino limitada únicamente a la apariencia externa.
Desde su nacimiento, Velasquez tiene un síndrome (aún no diagnosticado) que le impide aumentar de peso y generar músculo, por lo que su delgadez es extrema (hoy pesa 27 kilos y su grasa corporal es de 0%). Sólo tres personas en el mundo tienen actualmente este síndrome, incluyendo a Velasquez.
Mientras ella intentó adaptarse a su situación y aceptarla con alegría para salir adelante, se encontró con la triste realidad que la sociedad la había catalogado como “la mujer más fea del mundo”. A partir de ahí, lejos de bajar los brazos, Velasquez decidió dar a conocer su historia y su pensamiento reflexivo. Así fue como se convirtió en escritora de su propia biografía y un segundo libro: Be beautiful, be you. Además, es una gran oradora motivacional que inspira al mundo a quererse por lo que es como persona y no por su apariencia física.
Aquí les compartimos el video de la charla en la que Velasquez nos invita a pensar nuevamente algunos principios y conceptos que parecen imperantes en esta sociedad. Comencé la nota diciendo que Lizzie Velasquez es un ejemplo del sufrimiento, pero nos demuestra además, y por sobre todo, que es un ejemplo de cómo transformar ese sufrimiento en cambio, en un salir adelante, en esperanza y en amor. Su lema es claro:“Deja de mirar, empieza a aprender”.
Fuente: Sustentator.com
















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