Lucas Silva, ahora, orgullo dulcense, pronto… orgullo nacional
Seguí Luquitas!! Dale que no te para nadie!!
Y un día, los muros de las redes sociales de los dulcenses, se tiñeron con los colores del Depo y con la carita de un nene que sueña con jugar a la pelota. La imagen de Lucas Silva, sosteniendo en su mano derecha un trofeo, nos infla el pecho y nos emociona. Es la clara imagen de que los sueños, si se trabajan, se cumplen. Si el objetivo es claro y no se pierde el rumbo, se llega. Con esfuerzo, con constancia, con claridad, renunciando a tantas cosas que sólo él sabe, pero se llega.
Hoy todos soñamos con ver a Lucas en la tele, disputando algún partido y quien te dice, lo veamos en un par de años más, siendo comprado por algún equipo europeo. Y los titulares dicendo «Un gol fantastico di Lucas Silva, il ragazzo di La Dulce«, así, sin aclarar más nada, como si el mundo entero supiera qué es La Dulce. Y bueno, si Lucas soñó y lo logró, nosotros tambien podemos hacerlo…
Estamos felices de ver tus logros, felices de que puedas demostrar que tu esfuerzo tiene sus frutos, felices por tus padres y tu familia, que te apoyaron y no se equivocaron, a pesar del esfuerzo que eso significa. Seguí Luquitas!! Dale que no te para nadie!!
Entre todas las publicaciones, se destacaron dos, la del Club Deportivo, de quien tomamos la foto, además porque es la síntesis de que una imagen vale más que mil palabras y la de Matilde Díaz, que fue publicada por el Diario Olé.
«Orgullo que nos llena el corazón
Cuántas veces habrá soñado Luquitas con ver su nombre escrito, que el mundo futbolístico comience a hablar de él. Esa ilusión que parecía lejana está a pasitos de hacerse realidad. En una zona agrícola por excelencia, la tranquilidad del pueblo asombra. Todos nos conocemos, las calles no tienen número ni nombre. Todo es al lado de… enfrente de… Cada potrero le da lugar a la magia. No hacen falta muchas cosas para ser feliz. Con una pelota alcanza y sobra. Lucas lo sabía. Apenas lo ví jugar intuía que estaba para «algo grande». No era uno más. Se destacaba por encima del resto.
Forma parte del exclusivo grupo de seres que están predestinados para trascender. Lo recuerdo en los partidos de «Mundialito» en el CEF nro 17, una pulguita goleadora, no mas de cinco años, que cada vez que hacía un gol miraba a la tribuna y me los dedicaba. Luego llego el turno en las Categorías Infantiles del Club Deportivo La Dulce (de la Liga Necochea de Fútbol) menudito, con el pantaloncito que le cubría hasta la mitad de las piernas. Siempre dando ventajas desde lo físico (jugaba ante rivales más grandes) pero con una calidad de excelencia. Un sentido de ubicación en el campo que asombraba a propios y extraños. Goleador, pero si había que generar juego en el mediocampo, él lo hacía.
En 2016, llegó la prueba de River y era imposible que no posaran su mirada en él. Enorme el sacrificio que hizo la familia para sostener ese sueño. Gente humilde y trabajadora. Cada vez que vuelve a la localidad nos demuestra que sigue siendo el pibe de siempre. Mantiene la humildad como bandera. Hoy toda la comunidad dulcense celebra esta grata noticia. En un River diezmado en juego, Lucas le puede aportar esos aires nuevos que salvan cualquier situación insalvable. ¿Quién es Lucas? Alguien que se animó a hacer realidad un anhelo, que dejó muchas cosas de lado para que eso suceda. Sencillo, de buena madera, atento. El pibe del pueblo que un día se fué persiguiendo ese sueño. Y en definitiva…también cumplió el nuestro.
















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