Al Fútbol Argentino: Salud!
Otra vez al borde de la gloria, a centímetros de tener el mundo a los pies. El sueño que se cae en mil pedazos. Tiempo de análisis, de comparaciones, de tener ese sabor amargo que genera la derrota. Pero también tiempo de sentir orgullo por estos jugadores, que durante un mes regalaron alegría, construyeron esta ilusión.
Otra vez al borde de la gloria, a centímetros de tener el mundo a los pies. El sueño que se cae en mil pedazos. Tiempo de análisis, de comparaciones, de tener ese sabor amargo que genera la derrota. Pero también tiempo de sentir orgullo por estos jugadores, que durante un mes regalaron alegría, construyeron esta ilusión. Brinden por eso.
Un pueblo deseoso de esa felicidad que solo el fútbol sabe regalar; un país entero estuvo alentándolos. Para muchos ser segundos no servirá; los exitistas al máximo que nunca faltan allí estarán regodeándose con este final. Elijo quedarme con esa postal de unión que se vivió en todo el territorio, con ese sentir a flor de piel, con el grato honor de tener a un jugador que se supo cargar el equipo al hombro, y que representa al ciudadano argentino por su lucha y entrega hasta el final, cueste lo que cueste. Un tipo a la que la camiseta no le pesa. Gracias Javier Mascherano por dejar el alma en cada balón. ORGULLO.
Y la vida continúa; con ese dolorcito que va a ser compañía por un tiempo pero también con la satisfacción de llegar a una final mundialista después de 24 años. Esto no es la muerte de nadie; tampoco un fracaso. Debe ser el puntapié inicial para inflar el pecho y demostrarle al mundo entero que una derrota no te hace peor que nadie. Y continuar regando de buen fútbol las canchas de todo el planeta, una enseñanza para los pibes del potrero, los que juegan por el pancho y la Coca, que a veces lloran por perder. Es solo fútbol. Nada mas que fútbol.
La Patria Futbolera estará eternamente agradecida por lo logrado, ser Subcampeón también sirve, cuenta. Es valioso.
Volver con la frente bien en alto, con la convicción que los sueños que se caen siempre serán los cimientos de las ilusiones que empiezan a contruirse. Y el fútbol, como la vida, siempre da revancha. A festejar! A sentir orgullo por estos jugadores que tan bien nos representaron.
Al Fútbol Argentino: Salud!
Por: Matilde Díaz.
















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