Columna de Opinión: Malvinas Orgullo y Memoria.
Emotivo homenaje se vivió hace instantes en la localidad de La Dulce recordando a los héroes y caídos en la Gesta de Malvinas. El monumento construido es un fiel del reflejo de reconocimiento y obligación para mantener viva la memoria. Malvinas no terminó hace treinta años…Sigue viva en cada uno de los seres que allí
Emotivo homenaje
se vivió hace
instantes en la
localidad de La
Dulce recordando
a los héroes y caídos
en la Gesta de
Malvinas.
El monumento
construido es un fiel
del reflejo de
reconocimiento y
obligación para
mantener viva la
memoria. Malvinas
no terminó hace
treinta años…Sigue viva en cada uno de los seres que allí estuvieron,
en los familiares, en toda una comunidad que contempló como propia
esta epopeya, mientras en muchos lugares fue y se vivió como algo ajeno.
En La Dulce Malvinas es orgullo, por Marcelo Betz y Néstor Lombardi.
Es sentir el alma lleno de valor, es ser parte de la historia…el principio
del fin de una de las páginas mas tristes de nuestro país. Es satisfacción
por llevar bien altas las banderas de la argentinidad, en el buen sentido
y con todo lo que esta palabra significa. Es tener el pecho hinchado de
satisfacción. Y en ellos se ven reflejados otros ex combatientes, que aún
hoy padecen las secuelas de esta guerra atroz y lo que mas hace helar la
sangre es que no sean reconocidos como lo que son: verdaderos héroes, por
haber luchado por la Patria, defendiendo con sangre, sudor y lágrimas
algo que nos pertenece. Incluso entregando la vida, que es lo más preciado
que un ser humano tiene.
Detrás de cada uno hubo y hay una historia, que se fue trazando con tantas
vivencias, allá en el archipiélago y en tierra firme. Treinta años pasaron y
todavía nos falta aprender tanto…pero eso es otro tema. Quiero quedarme
con el marco que vi hoy, la gente reunida tributando a estos seres y
honrando la memoria de quienes ya no están, la familia se dio cita una vez
más, algo que debe resurgir para cambiar un poco esta sociedad en la que
vivimos.
Con el esfuerzo de todos se pudo realizar: los “mismos de siempre” y tantos
seres anónimos aportaron su granito de arena para que el monumento
engalane la plaza, que aclaro nunca la percibí como un “baldío”( a lo mejor
lo fue hace 50 años); sí la vi como un espacio en el que muchos chicos y
jóvenes jugaban al fútbol. Se sabe que siempre hay oportunistas que sacan
provecho y mezclan la política, cuando esto es de la gente. El ciudadano
común que no olvida, que reconoce y siente orgullo por ver realizado un
sueño, que muchos pensaron hace tiempo y hoy es una hermosa realidad.
Hoy fue un día de fiesta, de emoción, de plasmar en ese monolito el honor que
sentimos lo que habitamos este pedacito de suelo argentino y podría hacerme
varios interrogantes o plantear ciertas cuestiones que, sinceramente me dan
asco, pero sería arruinar un momento que desbordó de sensibilidad. Prefiero
quedarme con la imagen de nuestro Pabellón Nacional flameando con libertad.
Dios quiera muy pronto suceda allá porque las Malvinas son Argentinas!
¿Quién nos habla aquí de olvido,de renuncia, de perdón? …¡Ningún suelo más
querido,de la Patria en la extensión.¡Rompa el manto de neblinas,como un sol,
nuestro ideal : Las Malvinas, Argentinas en dominio ya inmortal!
MATILDE DÍAZ.

















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